La Producción de Ganado Vacuno para Carne
La producción de ganado vacuno para carne
El primer eslabón de la cadena del ganado y la carne está constituido por la producción de los animales que serán destinados a la faena. En este primer eslabón se distinguen dos etapas: en primer lugar, la cría de terneros; en segundo lugar, el engorde de los animales.
La etapa de la cría
El objetivo de la etapa de cría es la producción de terneros. Los terneros son las crías de las vacas.
Se calcula que en el país existen unos 160.000 establecimientos de cría, distribuidos en amplias zonas del territorio nacional. En general se trata de establecimientos pequeños, con poca cantidad de ganado.
Cuando los terneros alcanzan, aproximadamente, los 170 kilos son vendidos a otros establecimientos donde serán engordados. En algunos casos puede ocurrir que el criador tenga un campo donde realizar él mismo el engorde de su ganado. En estos casos, se dice que el productor lleva a cabo el "ciclo completo".
La etapa del engorde
La etapa del engorde, también llamada "invernada", tiene como objetivo el desarrollo y el crecimiento de los animales hasta que estén listos para ser enviados a la industria frigorífica. El engorde puede realizarse en el mismo campo de cría o en establecimientos específicamente destinados a esa actividad. En la Argentina hay, aproximadamente, unos 70.000 establecimientos dedicados al engorde del ganado vacuno.
En los campos de invernada, los vacunos son engordados mediante dos sistemas. Uno de ellos, el sistema pastoril, incluye la alimentación de los animales a campo abierto con pasturas naturales o especies forrajeras, como la alfalfa. En algunos casos, las pasturas son complementadas con granos. El otro sistema es el engorde a corral, también llamado feedlot. En algunos establecimientos conviven los dos sistemas. Es decir, parte de la alimentación de los animales se realiza a campo abierto y parte mediante el feedlot.
En el sistema de feedlot los animales habitan en corrales provistos de comederos y bebederos, donde son alimentados con una dieta balanceada, rica en energía y proteínas. Este sistema permite producir una mayor cantidad de kilos de carne por año. En el feedlot el alimento del ganado es llevado hasta los corrales, lo que evita que los animales pisoteen los lotes y afecten la productividad de tierras que también pueden ser destinadas a la agricultura.
En las últimas tres décadas, una gran parte de las tierras más fertiles de la región Pampeana que eran utilizadas para el engorde pastoril fueron destinadas a la agricultura. Por eso, este sistema de engorde experimentó un desplazamiento importante hacia otras regiones del país.
En el próximo cuadernillo, encontrarán información sobre la etapa final del ciclo que corresponde a la faena.
Actividad
02. Trabajen en parejas. Imaginen que, por un día, son docentes. Hoy, sus estudiantes escribieron un texto explicativo sobre el engorde del ganado vacuno. Uno de ellos redactó el texto siguiente. Luego de leerlo, cópienlo en sus carpetas y corríjanlo, cada uno por su lado. Cuando terminen, comparen las correcciones de ambos. ¿Fueron las mismas? ¿Hubo diferencias? Finalmente, hagan una puesta en común entre toda la clase.
El engorde del ganado vacuno es el proceso que se realiza justo antes de la cría. Su objetivo es lograr el desarrollo y el crecimiento de los ovinos hasta que estén listos para la invernada y la faena. El engorde de los animales solo se realiza en establecimientos específicamente destinados a esa actividad. En nuestro país hay más de 100.000 establecimientos que se dedican al engorde del ganado vacuno.
Para engordar los vacunos, en los campos de invernada se implementan dos sistemas. Mediante el sistema pastoril, los animales son alimentados en corrales con pasturas naturales o especies forrajeras, como la alfalfa. Las pasturas siempre son complementadas con granos. El otro sistema es el feedlot. En el feedlot, los animales permanecen un tiempo a campo abierto y un tiempo en corrales donde reciben alimentos ricos en energía y proteínas.
Aunque los animales engordados en feedlots aumentan de peso más lentamente que en el engorde a campo, este sistema permite producir una mayor cantidad de kilos de carne por año. En el sistema pastoril, los vacunos escogen su propio alimento, lo que les permite llevar una dieta equilibrada. En el feedlot, los animales reciben alimentos balanceados.
03- A partir de la siguiente información, te invitamos a realizar una publicidad para cualquier medio masivo de comunicación (radio, diario, revista o televisión) o redes sociales (Instagram, Facebook, etc) donde expresen los beneficios que genera el bienestar animal en la cría de vacunos y su carne.
El bienestar animal
Así como el buen ganadero tiene en cuenta la calidad del pasto, de los granos, del ganado y los tratamientos veterinarios, también debe prestar especial atención al buen trato de los animales. En los últimos años, el concepto de "bienestar animal" ha ido adquiriendo un protagonismo cada vez mayor en muchos países del mundo, entre ellos, la Argentina. Existen diferentes formas de definir el bienestar animal. Una de ellas sostiene que consiste en un manejo del ganado que evite que los animales se vean sometidos al maltrato. Pero, más allá de posibles definiciones, existe un acuerdo sobre un conjunto de criterios generales que permiten acercarse al concepto. Esos criterios se conocen como "Las cinco libertades". Según ellas, los animales deben ser libres de padecer hambre, sed y desnutrición; de experimentar miedo y angustia; de sufrir dolor físico y condiciones térmicas (frío o calor) extremas; de padecer enfermedades y lesiones, y de manifestar su comportamiento normal.
Los sistemas de producción ganadera de la Argentina permiten que los vacunos lleven una vida más acorde con la naturaleza.
El cuidado del bienestar animal ofrece una serie de ventajas a los ganaderos y a los productores de carne. Por ejemplo, permite disminuir los índices de mortandad de los animales, reducir la proliferación de enfermedades y los gastos en medicamentos, y obtener mejores engordes. Como consecuencia, procurar el bienestar de los animales permite producir más y mejores carnes, y obtener un significativo ahorro en los costos de producción. Por el contrario, el maltrato de los animales, en cualquier etapa de la cadena, afectará notoriamente la calidad de la carne que se obtendrá y, en consecuencia, provocará grandes pérdidas para los productores.
Las buenas prácticas ganaderas
Existen diferentes prácticas ganaderas que contribuyen al bienestar animal. Una de ellas se refiere a la eliminación de las conductas agresivas, como los gritos, los azotes y los golpes. El trabajo en silencio es una de las prácticas más simples y saludables para los animales y para la gente que trabaja con ellos. Del mismo modo, es necesario evitar el trabajo apurado. La velocidad natural del ganado bovino es el paso (ni siquiera el trote es conveniente). Los bovinos son animales gregarios, es decir, que viven en un rodeo junto con otros bovinos. Por eso, nunca hay que dejar a los animales solos. Si uno se escapa hay que ir a buscarlo y reintegrarlo al grupo rápidamente. También es importante habituar al ganado a la presencia humana, que debe convertirse en algo frecuente para los animales. Si los vacunos rara vez ven personas cerca de ellos posiblemente las tomen como atacantes. Finalmente, para lograr un buen manejo del ganado hay que contar con el personal adecuado. Por eso es imprescindible garantizar una buena selección y capacitación de las personas que se ocuparán de los animales.
El bienestar animal debe ser atendido por todos los actores de la cadena del ganado vacuno y la carne: los criadores, los engordadores o invernaderos, los transportistas que trasladan los animales a los frigoríficos, y los que los reciben en ellos.
Las buenas prácticas ganaderas también incluyen el mantenimiento en buen estado de las instalaciones de trabajo. Por ejemplo, es necesario mantener los corrales sin pozos o barriales en los que los animales puedan lesionarse.